La hidromiel o aguamiel es la combinación de agua y miel, que se deja fermentar para obtener una bebida con cierta graduación alcohólica, la cual varía del 4 % al 18 %
Durante la fermentación, la levadura consume los azúcares simples naturalmente presentes en la miel, y en su metabolismo produce dióxido de carbono y alcohol. Por esto, por un lado, será necesario propiciar la salida del C02 del frasco fermentador. El azúcar tiene una densidad mayor que el alcohol, por eso, a medida que se consume el azúcar y se produce alcohol, la densidad irá disminuyendo.
Este proceso es lo que han realizado los alumnos de cocina y gastronomía, en sus estudios de microbiología alimentaria y fermentaciones.
Elaboración:
- Calibrar balanza de precisión.
- Desinfectar todas las herramientas con desinfectante para uso alimentario Oxipron (mezclado con agua en proporción 1:1)
- Calentar miel (1 kg) en baño maría para pasteurizar.
- Pesar la levadura (1,79 g) apta para hidromiel, que es una cepa que soporta grados alcohólicos más elevados, y mezclar con agua a 30ºC para que se active la levadura.
- Mezclar la miel con agua (2 L) y la levadura activa, y calentar hasta 37ºC (temperatura óptima de crecimiento de la levadura).
- Verter la mezcla en el tarro fermentador.
- Poner la tapa y el airloock. Este permite la salida de CO2 producido durante la fermentación, a la vez que impide la entrada de microorganismos no deseados en el fermentador.
- Medir la densidad pre-fermentación con el densímetro, obteniendo una densidad pre-fermentación de 1096 g/L.
- Medir la densidad 1 vez a la semana hasta que alcance un valor aproximado de 1040 g/L.
- Calcular el grado alcohólico utilizando la fórmula: Alcohol por volumen (ABV)= (Densidad Pre-fermentación – Densidad Final) x 131.25. Obtuvimos un grado alcohólico de aproximadamente 8%.
- Llenar las botellas previamente desinfectadas (embotellamos).
- Cerrar con chapadora a presión.